Estas son las firmas españolas que están listas para revolucionar el mundo de los accesorios

Estas son las firmas españolas que están listas para revolucionar el mundo de los accesorios

ATELIER BATAC
En el origen y el nombre de la firma fundada por Cristina Gómez (Barcelona, 1977) confluyen los lugares más importantes de su vida: la Ciudad Condal y Bogotá. “En 2013 vivía en Colombia y allí descubrí mi amor por la artesanía. Me matriculé en una escuela de oficios y me quedé enganchada a la marroquinería. A finales de 2017 regresé a Barcelona y decidí lanzar Atelier Batac”, rememora la fundadora de la firma, cuyos bolsos se producen íntegramente donde ahora reside. “Quería un trato cercano con la cadena de producción, algo local y controlable que permitiera la reflexión y pusiera en valor el buen hacer en el sector. Además, después de la crisis del 2008 buscaba contribuir, en la medida de mis capacidades, a la economía española. Siempre hay una historia detrás de aquellas personas con las que te vinculas laboralmente y eso me gusta porque humaniza todo”, explica Gómez. La marca practica la responsabilidad medioambiental escogiendo materiales que no impacten en la naturaleza, rescatando elementos vintage y huyendo de tendencias para confiar en un diseño que trascienda.

MIETIS
A María Fontanellas (Igualada, Barcelona; 1992) el mundo de los accesorios no le era en absoluto ajeno. “Vengo de una familia de curtidores proveedores de firmas de lujo desde 1954 y queríamos aprovechar ese savoir faire para construir una marca especializada en piel dándole un giro a lo que estamos acostumbrados a ver”, explica la joven diseñadora que ha consolidado, en apenas cuatro años, una enseña consagrada a la calidad y al color. La firma produce entre Barcelona y Ubrique, una decisión que se ha tornado fundamental en los últimos tiempos. “La pandemia ha puesto de manifiesto que no puedes depender tanto de países lejanos y que tener cerca la producción es una ventaja competitiva. Si no damos trabajo a los productores de nuestro país, vamos a quedarnos sin artesanos”, sentencia. La sostenibilidad y la trazabilidad también están profundamente arraigadas en la narrativa de compañía. “Producimos mejores productos en cantidades limitadas. Este sistema reduce nuestra huella medioambiental y contribuye a minimizar los residuos”, concluye la fundadora.

BLAME LILAC
Después de trabajar para grandes multinacionales del sector, Elisa Muñoz (Sevilla, 1989) decidió dar el salto y establecerse por su cuenta. “Siempre tuve como objetivo conocer qué se fabrica y cómo en las distintas partes del mundo para luego ponerlo en práctica en mi proyecto propio”, relata la diseñadora. Así nacía a mediados de 2018 Blame Lilac, la marca de bolsos que dirige. Esa experiencia previa fue determinante para afianzar la decisión de localizar la producción de sus accesorios en Ubrique. “Después de haber trabajado con proveedores de diferentes orígenes internacionales, considero un lujo poder acercarme a los talleres fácilmente, buscar los materiales y saber quiénes y cómo están trabajando en las piezas”, concede Muñoz. Sus diseños, una celebración de la delicadeza, la sencillez y el producto bien hecho, tienen también un profundo discurso ético y medioambiental. “Reutilizamos únicamente la piel de animales provenientes de la industria alimentaria. De no darle uso a estas pieles, serían desechadas”, explica.

Las prendas y los accesorios por los que suspiran ahora los que trabajan en moda



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